En la salida a los glaciares Glaciar Balmaceda y Glaciar Serrano desde Puerto Natales, tus ojos irían cambiando de paisaje casi constantemente. La experiencia mezcla fiordos patagónicos, montañas nevadas, bosque subantártico y hielo azul muy cercano.
El canal de navegación rodeado de montañas oscuras y abruptas, con nubes bajas moviéndose rápido sobre las cumbres.
Colonias de cormoranes, lobos marinos y, a veces, delfines australes acompañando el barco.
Cascadas finas cayendo directamente desde paredes rocosas hacia el fiordo.
Bosques de coigüe y lenga pegados al agua, con colores verdes intensos si el día está húmedo.
Cuando llegas al Glaciar Balmaceda:
Lo ves colgando sobre la montaña, como una enorme lengua de hielo blanca y azul.
El glaciar cae desde muy alto; tiene grietas profundas y franjas oscuras de roca.
A veces se escuchan crujidos secos del hielo o pequeños desprendimientos.
Después, en el Glaciar Serrano:
El paisaje se vuelve más cercano y caminable.
Hay una pequeña caminata entre bosque húmedo y pasarelas.
De pronto aparece el glaciar casi al nivel del agua, con un azul mucho más intenso y compacto.
Suele haber témpanos flotando cerca de la orilla, con formas translúcidas.
Si el clima está despejado, la luz patagónica hace que el hielo cambie de color durante el día: blanco brillante, azul eléctrico y tonos grises. Si está nublado o lloviendo —muy común en la zona— el paisaje se vuelve más dramático, casi cinematográfico.
También hay algo muy particular: el silencio. Entre el viento, el agua y los sonidos del hielo, se siente un lugar enorme y remoto.
Incluye :
- Café o té a bordo.
- Charla de seguridad.
- Whisky con Hielo Glaciar .
- Caminata en Laguna Serrano.
- Almuerzo en Estancia Perales .
- Guías Certificados.
- Entrada Parque Nacional Bernardo O’Higgins .
- Programa con Seguro de Navegación y Excursión
En la salida a los glaciares Glaciar Balmaceda y Glaciar Serrano desde Puerto Natales, tus ojos irían cambiando de paisaje casi constantemente. La experiencia mezcla fiordos patagónicos, montañas nevadas, bosque subantártico y hielo azul muy cercano.
El canal de navegación rodeado de montañas oscuras y abruptas, con nubes bajas moviéndose rápido sobre las cumbres.
Colonias de cormoranes, lobos marinos y, a veces, delfines australes acompañando el barco.
Cascadas finas cayendo directamente desde paredes rocosas hacia el fiordo.
Bosques de coigüe y lenga pegados al agua, con colores verdes intensos si el día está húmedo.
Cuando llegas al Glaciar Balmaceda:
Lo ves colgando sobre la montaña, como una enorme lengua de hielo blanca y azul.
El glaciar cae desde muy alto; tiene grietas profundas y franjas oscuras de roca.
A veces se escuchan crujidos secos del hielo o pequeños desprendimientos.
Después, en el Glaciar Serrano:
El paisaje se vuelve más cercano y caminable.
Hay una pequeña caminata entre bosque húmedo y pasarelas.
De pronto aparece el glaciar casi al nivel del agua, con un azul mucho más intenso y compacto.
Suele haber témpanos flotando cerca de la orilla, con formas translúcidas.
Si el clima está despejado, la luz patagónica hace que el hielo cambie de color durante el día: blanco brillante, azul eléctrico y tonos grises. Si está nublado o lloviendo —muy común en la zona— el paisaje se vuelve más dramático, casi cinematográfico.
También hay algo muy particular: el silencio. Entre el viento, el agua y los sonidos del hielo, se siente un lugar enorme y remoto.
Incluye :
- Café o té a bordo.
- Charla de seguridad.
- Whisky con Hielo Glaciar .
- Caminata en Laguna Serrano.
- Almuerzo en Estancia Perales .
- Guías Certificados.
- Entrada Parque Nacional Bernardo O’Higgins .
- Programa con Seguro de Navegación y Excursión